La Gran Tarea Roja calienta la atmósfera de Júpiter

Durante casi 40 años, los astrónomos se han preguntado sobre un fenómeno que afecta la atmósfera superior de Júpiter. Según los modelos planetarios, su temperatura no debe exceder los 200 Kelvin (–73 ° C). Sin embargo, las observaciones de la sonda de la NASA Voyager en 1979 habían demostrado que en realidad ascendía a 850 Kelvin (más de 570 ° C). Los científicos han tratado de explicar esta anomalía térmica, que llaman la «crisis energética» de Júpiter, sin lograrlo. James O’Donoghue y su equipo del Centro de Física Espacial en Boston y la Universidad de Leicester ofrecen una solución a este enigma: la Gran Tarea Roja del planeta estaría involucrada.

Observado por primera vez por el astrónomo franco-italiano Jean-Dominique Cassini en 1665, la Gran Mancha Roja es un ciclón de más de 12,000 kilómetros de ancho donde los vientos soplan a casi 700 kilómetros por hora. Durante sus observaciones, los autores del estudio encontraron que, a 800 kilómetros sobre este gran lugar, la atmósfera es aún más cálida que en otros lugares: la temperatura alcanza los 1.600 Kelvin. Para los astrónomos, este importante calor, ubicado precisamente sobre el contraciclón, muestra que, que se desata en la atmósfera inferior, podría desempeñar un papel en el calentamiento global de la atmósfera superior.

Para medir la temperatura de la atmósfera superior de Jovian, los astrónomos analizaron la luz infrarroja que emite gracias al espectrómetro SpeX, de Instalación del telescopio infrarrojo de la NASA, ubicada en la parte superior de Mauna Kea en Hawai. En general, los átomos, moléculas e iones emiten luz cuyo espectro varía según su nivel de excitación y, por lo tanto, su temperatura. James O’Donoghue y sus colegas, por lo tanto, usaron el trihidrógeno H3 + ion, abundante en la atmósfera superior del planeta, como un marcador para mapear la temperatura.

Pero, ¿cómo se produce este calor? ? ¿Y cuál es el papel de la Tarea Roja? ? Para James O’Donoghue, son posibles varias explicaciones, ya propuestas en estudios previos. El primero se basa en ondas de gravedad, que son variaciones en la presión atmosférica debido a perturbaciones en las masas de aire. Estos se formarían a nivel de contraciclón. La fricción inducida calentaría los gases circundantes, luego el calor se extendería a la atmósfera superior. Sin embargo, dicho mecanismo difícilmente puede causar temperaturas tan altas como las observadas. Una segunda explicación involucra las ondas acústicas. Estos se forman por encima de las tormentas eléctricas y podrían causar un calentamiento, nuevamente debido a la fricción, de varios cientos de grados en la atmósfera superior. Sin embargo, no hay nada que valide estos supuestos en este momento.

Si los investigadores aún no están seguros de los medios por los cuales el calor se extiende a la atmósfera superior, su estudio muestra que se produce por fricción entre los fuertes vientos del anticiclón y las masas de aire circundante, que producen turbulencias significativas. Este modelo también se puede encontrar en los otros planetas gaseosos del Sistema Solar: Saturno, Urano y Neptuno, donde también se han observado temperaturas inexplicablemente altas en la atmósfera superior.

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